jueves, 17 de marzo de 2011

Los riesgos de la cirugía estética


Extraído de www.sitiosespana.com

Millones de personas se someten anualmente en el mundo a diferentes operaciones de cirugía estética. Quiero más pecho, no me gusta mi nariz, quitar de aquí, poner allá, son frases repetidas hasta la saciedad y que han hecho que hoy en día la cirugía estética se haya convertido en algo cotidiano y a lo que estamos ya muy acostumbrados. Pero, ¿qué riesgos puede tener el querer cambiar el aspecto físico?

Las operaciones de cirugía estética cuentan con los mismos riesgos que el resto de intervenciones quirúrgicas a las que los pacientes se someten todos los días. La cirugía y la anestesia, ya sea local, regional o general, puede conllevar alergias, problemas cardiocirculatorios, hemorragias, infecciones de tejidos, etc. Sin embargo, según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, el porcentaje de complicaciones generales en cirugía plástica es muy reducido por tratarse de una cirugía que en la mayoría de casos no es intracavitaria, es decir, craneal, torácica o abdominal y porque se utiliza una anestesia menos profunda. Además el hecho de que esta clase de operaciones suelen darse por razones voluntarias, por el único deseo de cambiar alguna parte del cuerpo, los pacientes que se enfrentan a ellas suelen gozar de buena salud, razón de más para que el porcentaje de riesgo sea menor.

Aún a pesar de esto las operaciones de cirugía estética tienen ciertos riesgos que en ocasiones pueden producir daños irreparables. Así lo demuestra un informe elaborado por la Asociación Norteamericana de Cirugía Plástica y Reparadora (ASAPS) en el que se revela que una de cada 5.000 liposucciones llevadas a cabo en Estados Unidos durante los últimos cuatro años han terminado con la vida del paciente. La liposucción se ha convertido en la operación de cirugía estética más practicada en Estados Unidos, donde se realizan alrededor de una media de 200.000 intervenciones de este tipo cada año.


Esta operación consiste en aspirar la grasa que ha quedado acumulada en ciertas partes del cuerpo como los muslos y el abdomen. Se practica con anestesia local y con una droga que contrae los vasos sanguíneos. Los factores de riesgo que implica la operación son cuatro:

-Administrar una cantidad excesiva de fluídos (que sustituyen a la grasa sustraída)
-Aspirar demasiada grasa de una sola vez.
-Llevar a cabo otras operaciones estéticas al mismo tiempo.
-No tener en cuenta la salud del paciente.

El hecho de que no sea una operación relativamente complicada conlleva a que en ocasiones sea practicada por cirujanos no capacitados que la llevan a cabo en muchos casos en la propia consulta del médico, algo que hace que el factor riesgo aumente ya que de producirse en un hospital, si hay complicaciones, la asistencia sanitaria es mayor y de manera más rápida, lo que no ocurre igual en la consulta del médico.

La causa de la muerte por esta operación es debida en una trombosis pulmonar causada por un coágulo de sangre en los pulmones. Esto suele ocurrir al día siguiente de la operación una vez el paciente ya está en casa. El ponerse en manos de un buen especialista, el lugar donde se practica y las prisas o el tiempo que se emplea para ello, son factores que aumentan o disminuyen el riesgo en esta operación.


Otra de las operaciones que tiene más éxito es la de los implantes mamarios que también cuenta con algunos riesgos. Esta intervención se ha convertido hoy en día en la solución para los complejos que viven muchas mujeres. Un paso por el quirófano y un nuevo aspecto, pero, sin embargo, no es tan sencillo. Las complicaciones locales que pueden surgir en el transcurso de la operación o una vez está terminada pueden conllevar dolor, deformidad o infecciones graves. Uno de los riesgos es la contractura de la cápsula. Esto ocurre cuando la cicatriz del tejido que se forma en torno al implante engruesa y lo aprieta. Suele aparecer tras la infección y puede necesitar de cirugía adicional para corregirla, que puede consistir desde la extirpación del tejido implantado hasta un posible reimplante de este tejido.

Otro de los riesgos más comunes es la deflación, roturas o pérdidas que se pueden producir en los implantes. Las mujeres, a los pocos meses de la operación pueden notar una reducción en el tamaño de la mama, dolor, o hinchazón y todo esto puede ser causado por la ruptura de los implantes de silicona Los implantes formados con solución salina pueden desinflarse incluso pocos días después de la operación.
Además, la posibilidad de dolores, o infecciones puede repercutir en complicaciones que lleven a una necesaria cirugía adicional [...]

Las demandas contra los médicos se han disparado últimamente en España y en la jurisprudencia española hay ya muchas sentencias acerca de todas estas cuestiones. En la legislación española se contempla cómo todo aquel que decide someterse a una intervención de este tipo ha de ser informado de todo el proceso que se va a llevar a cabo, así como de las consecuencias y los posibles riesgos. De no ser así, el médico o médicos responsables estarán incurriendo en delito penado por la ley.

1 comentario:

Andrés dijo...

Todas las cirugías implican un riesgo, por eso es bueno confiar en quien te la haga. El otro día (investigando porque me quiero hacer una)encontré una entrevista donde hablaba un cirujano plástico llamado dr. Héctor Valdés, y él explicaba de forma muy clara los peligros y riesgos de este tipo de intervenciones.
Buen artículo, saludos.