lunes, 29 de junio de 2015

Discurso del Maestro Montero en la I Gala de Judo



Como  diría S. M. don Juan Carlos, me llena de orgullo y satisfacción ver hoy aquí a una gran parte de la familia del judo orensano, familia de la que me considero legítimo padre, y abuelo también.
Hay un tango, creo que se  llama  volver -por favor que no cunda el pánico, no voy a cantar- en el que se dice que 20 años son nada. Veinte años no serán muchos, pero 45 ya son algo y eso es la trayectoria vital del judo orensano que ha conocido tres etapas, en  paralelo con la historia de nuestro país. 
La primera, en la época de Franco, en el Pabellón de Deportes, Con José Luis Gómez Llamas, cinturón marrón, comenzó la práctica del judo. En junio de 1970 me hago cargo de las clases y de ese tiempo están hoy aquí Gómez Barril, Celso (nuestro primer cinturón negro), Manolo, al que algunos están esperando que cumpla los noventa para intentar hacerle algo, Amorín, y no sé si hay alguno más. Se empezó en unas colchonetas de esparto que al acabar de hacer las caídas había que salir fuera para que bajara la nube de polvo; como dato singular de aquella época, todo el mundo dejaba la ropa con el dinero en el vestuario, nunca faltó nada. Hacíamos también lucha libre olímpica y sambo. Tenemos que recordar de ese tiempo a Sita, que participó en el primer Campeonato de España femenino en 1972 celebrado en Madrid.
La segunda etapa fue, a partir de 1974 en la calle Manuel Pereira y los colegios de Salesianos, Maristas, Concepción Arenal y Franciscanas; y de ese tiempo cercano ya al  reinado de don Juan Carlos sois la mayoría de los veteranos. Desde aquí un recuerdo para Tutusa, que ya no está entre nosotros, nuestra subcampeona de España de judo de 1975, en Córdoba, cuando solo había tres categorías de peso. De este tiempo viene la Copa Diputación, el Torneo Experimental y el Randori Infantil, verdadero modelo del judo participativo.
La tercera etapa es en el Marbel, a partir de 1997, en la que estáis los más jóvenes y competidores experimentados, con grandes éxitos nacionales e internaciones, que coinciden con el reinado de don Felipe VI,  y aquí tenemos a dos  consolidados competidores. Christian, triple campeón de España de jiu-jitsu. Felipe, actual subcampeón de Europa, con dos medallas continentales en su haber,  así como competidoras en alza, como Anita y Tamara, medallistas nacionales de este año.
Termino ya, felicitando a los hoy galardonados, así como a todos los practicantes recordándoles que tengan siempre presente uno de los dos pilares del judo, el jitakyoei, que significa ayuda y prosperidad mutua; es decir, además de nuestro esfuerzo personal, solo se puede progresar con la ayuda de nuestros compañeros, rivales, entrenadores y maestros, así como aquellas personas de nuestro entorno afectivo que nos animan y alientan. Felicitación suplementaria para Anita, Felipe, Otero y demás miembros de la organización de esta gala, por el entusiasmo y esfuerzo derrochado en su preparación. Espero que hayan quedado escarmentados.

Foto: Javier Otero

No hay comentarios: