Una vez más, con una sensación agridulce, despedimos a un miembro de la familia Marbel. Después de 14 años con nosotros Jonatan Ndong Merino cambiará de actividad y de sector, debido a una oportunidad irrechazable.
Con alegría, porque siempre nos gusta que si nuestros empleados se marchan, sea para mejorar su situación vital. Y más cuando les cuesta tomarla, porque se sienten felices en nuestra empresa.
Con tristeza, porque Jonatan es más que un empleado para nosotros, por sus extraordinarias cualidades: honradez, empatía, cordialidad, capacidad de trabajo, tenacidad, serenidad y tranquilidad en sus formas... Llegó a través de un convenio de prácticas y de forma inmediata comprobamos su valía como entrenador físico. Y para lo que se propusiese. Le echaremos mucho de menos.
La familia Marbel y nuestros clientes le deseamos mucha prosperidad en su nuevo trabajo. Esperamos sus frecuentes visitas, porque ésta es su casa.
